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¿Fondue o raclette?

Sin lugar a dudas platos estrellas donde los haya aquí en La Suisse. No hay turista que se precie que pase de largo por estas tierras sin probar uno de sus platos típicos o ambos, si se puede y tu intolerancia a la lactosa te consigue dar una tregua, (como es mi caso).

Lo más típico que verás en cualquier restaurante suizo es la Fondue Moitié-Moitié, (o lo que es lo mismo, “mitad-mitad”). Esta fondue también se conoce como fondue suiza, porque está compuesta en su mitad por queso Gruyère y queso Vacherin Fribourgeois. Dos quesos espectaculares (el Gruyére nada tiene que ver al que conocemos nosotros en España) que merece la pena probar también por separado.

La Fondue no tiene más misterio, creo que gran parte de los que me leéis ya habréis probado algún tipo de fondue en vuestra vida, ya sea en su versión queso, carne o chocolate.

FONDUE_B

Es un lujo probarla aquí porque ofrecen un montón de variedades que añaden a los quesos que hacen que repitas mismo plato cada vez que sales a comer fuera, eso sí, variando de entre sus miles de posibilidades, fondue con aroma de trufa, con selección de champiñones, a las finas hierbas, tomate….la lista es interminable…al igual que su digestión!

Fondue_3

 

La raclette en cambio es distinta a la que nosotros conocíamos, un aparato muy particular que nos llevó un rato entender, pero que cuando lo ves resulta hasta más práctico que las que veníamos usando.

Raclette_2

 

La parte de arriba es una especie de “grill” que calienta el queso de raclette que se pone en la bandeja intermedia, que, a su vez es móvil de arriba a abajo y de izquierda a derecha y así  para poder coger el queso derretido a modo de mantequilla, ¡una gozada!, lo mezclas con tu patata, tu pan con carne seca suiza, le pones un par de desengrasantes pepinillos y a disfrutar del delicioso ritual.

Racclet_Ingredients

Mi gusto por lo rústico es más que notable, muchas veces se me ve el plumero en las fotos o en las notas decorativas que suelo destacar. Siempre había soñado con una casita en el campo, disfrutando de las maravillas que te da la propia naturaleza, trabajando en tu propia granja, elaborando tu leche, tus quesos, recogiendo huevos frescos cada mañana, haciendo tu pan…Y venir a Suiza ha sido lo más parecido a un contacto con ese tipo de vida, sobre todo porque donde nosotros vivimos, estamos rodeados de esas granjas típicas que tanto se acercan a las de mis sueños, pero que, vistas más de cerca descubren el duro trabajo que implica llevarlas y ser Heidi aquí en los Alpes.

6 comentarios en “¿Fondue o raclette?

  1. Las fondues de queso me encantan!!!! Qué rico… y las raclettes con amigos también son una opción divertida y estupenda, aunque las raclettes que yo he visto son como planchas… más aparatosas… la de tu foto es una monada…

    Qué poquito falta para vernos las caras. Un besote.

    Ester Con Ojos de Canica

    • Las dos están increíbles, y las que preparan en Suiza son una locura de ricas! con millones de sabores…Pero es cierto que me inclino más por la raclette, no sé, quizá es por ser más novedoso para mí que la fondue a la que estamos más acostumbrados, pero creo que gana por poquito más.

  2. Tomar una fondue en Suiza es la ilusión de cualquier amante de este tipo de cocina y tú tienes la gran suerte de poder vivirlo!! La raclette la probé por primera vez estas navidades, era una plancha en la que arriba hacíamos la carne a la piedra y debajo estaban las raclettes individuales con el queso fundiéndose, también estaba buenísimo. Pero, joooo, yo lo quiero probar en Suiza, je, je.. Porque últimamente voy muy justa de tiempo, que si no cogía a Miguel y para los Alpes que nos íbamos!!! Je, je…
    Ya queda menos para el domingo, yuhuuu!!
    Mil besitos:)

    • Sí esa raclette es la que nosotros tenemos en Madrid, pero al conocer la de allí, nos ha gustado mucho más… además, como dice Ester, es mucho menos aparatosa que la otra!!
      Síiiii!! nos vemos en muy muy poquito!!

      Un besote guapa!!

  3. Fondue o raclette, raclette o fondue,…. soy incapaz de decidirme! Sigue disfrutando de esa vida de campo maravillosa, con esos increíbles parajes. Lo rústico tiene un encanto único que, aunque difícil, es posible trasladar a la vida urbana, aunque pueda parecer una locura, traerte un mueble rústico o trasladar vigas de madera, imposibles de encontrar en tu ciudad tal vez no sea tan disparatado ;P
    Un besito!

    • Jajajaja, desde luego!! por lo menos ya tengo demostrado que tengo un marido bien fortachón que es capaz de moverlas (bueno vale, y hacer el canapé entero :-P)
      Sí!! desde luego toca disfrutarlo muy intensamente, que ya estamos en la recta final…
      Un besito Ruth!

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