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Nuevas costumbres, nuevas ideas

De nuestro viaje a Suiza me gustó mucho una costumbre que era habitual al entrar en las casas de los demás, y que consistía en quitarse los zapatos para no manchar el suelo de tu anfitrión. Las primeras veces a mí me chocó muchísimo y me sentía “desnuda” al caminar por una casa que no era la mía ya fuera descalza o en calcetines. Y es que a los españoles nos suena a una “cochinada” eso de que pies ajenos desnudos pisen el suelo de nuestra casa, pero ¿acaso no es más “cochino” pisar con  la suela procedente de la calle que habrá estado en contacto directo con todo tipo de chicles, cacas de perro, barro, o vete tú a saber qué más?

Muchos de ellos ofrecían unas zapatillas de usar y tirar de las típicas de los hoteles para que el invitado no se sintiese incómodo o no pasase frío (aunque no me creeréis cuando os diga que allí la calefacción es otro mundo y nadie conoce el frío de puertas para adentro, nosotros en casa, con nuestra calefacción individual aún estamos intentando conseguir un clima adecuado que mantenga la misma temperatura en todas las habitaciones por igual, sin mucho éxito, por cierto).

Pues bien, esta tradición me ha encantado y voy a llevarla a cabo y he decidido instaurarla en casa para este otoño, sin más dilación ya está decidido y ya estoy viendo modelos de zapatero para transformar el armario de los abrigos de la entrada en un zapatero familiar, de ese modo nos ahorraremos mucho en comodidad y en limpieza, aunque más de uno me va a mirar con cara rara pensando que me he vuelto loca (de hecho alguno ya me lo ha manifestado), pero estoy firmemente decidida e ilusionada con el proyecto. Así que os dejo con algunas de las ideas que he ido encontrando como apropiadas para este DIY que veréis por aquí en los próximos días una vez lo haya terminado.

Estas son algunas inspiraciones originales y sencillas pero que no terminan de encajar con la idea que tengo, pero quería compartirlas igualmente.

ZAP1 zap2 zap3

Esta otra me ha encantado por práctica y por aprovechamiento del espacio

PRACTICO

 

Y por último la elegida y en lo que quedará convertido nuestro armario de abrigos de la entrada. Tachán tachán:

 

definitivo

 

¿Qué os parece la idea de dejar los zapatos en la entrada de la casa? ¿Cómo os sentiríais si al llegar a casa de un amigo os pidiera que por favor os quitaseis los zapatos y os ofreciera unas pantuflas de usar y tirar para después llevarte de recuerdo?

14 comentarios en “Nuevas costumbres, nuevas ideas

  1. Me encanta la idea, también es muy muy japonesa!!! Yo como soy muy fan de Japón lo hice un tiempo en mi casa de Valladolid, pero de aquella era más joven y mis amigos no flipaban mucho cuando les mandaba descalzarse, ahora ya no sé si me atrevería. Nosotros en nuestra casa tenemos ahora un zapatero para nosotros a la entrada, (lo hice con unas estanterías de ikea y unos cajones de tela también de ikea) siempre nos quitamos los zapatos de la calle para entrar en casa!! Por lo menos lo hacemos mi marido y yo!!! jajajajaja Ya me contarás qué tal tu nuevo propósito!! Muaksss

  2. Pues me parece una gran idea, de hecho no hay nada mejor que llegar a casa y quitarte los zapatos, es una liberación del día, así que cuanto más cerca este el zapatero mejor 🙂

    • Sin duda, el placer de llegar y lanzar los zapatos!! así luego llegas a tu cuarto y directo a la cama, de lo contrario hay que esperar y…uf! una pereza 😛
      Un besote!

  3. ¡Vaya! Algo que cuentas con total asombro en mi casa es normal , todos los hacemos ( hace unos 16 años) ..el origen fue porque nuestro piso anterior tenía los suelos de madera muy oscuros y cualquier suela se marcaba con seguridad , además del polvo en las alfombras ,así que lo empezamos hacer y se ha quedado con total normalidad. De hecho en aquel piso tenía un armario en la entrada donde dejábamos los abrigos y zapatos diarios . Hace más de cinco años nos compramos un piso más grande y no tenía armario en la entrada , pero tenía muchísimo espacio , así que me lo hice (¡Puedo entrar dentro de él) y coloqué baldas para los zapatos del diario de todos , y los abrigos de toda la familia , así que no tenemos que andar con esa ropa por toda la casa , en este armario también se quedan las mochilas del cole, y de los distintos deportes de los niños . Si no estuviera todo el día buscando en sus diferentes habitaciones.
    ¡Para mí es el accesorio más útil de la casa !No podría estar sin ese armario en la entrada. También tengo zapatillas para la visita que quiera ponérselas .
    Cuando fui a casa de una prima en Miami , me pedía toda apenada que si nos podíamos quitar los zapatos , y yo le dije : ¡No te preocupes , si yo hago lo mismo, así que te entiendo! . De verdad , que dura más la limpieza de casa con esta medida…..

  4. A mi me parece una idea estupenda, pero es que no nos veo ni a nosotros mismos haciéndolo y mira que me da asco entrar con la arena del parque, etc, etc en casa… pero no sé, creo que no lo haríamos y menos convencer a los demás… aunque… pensándolo bien igual me lo planteo, al menos para la familia…

    • Bueno todo es empezar, nosotros sabemos que con las familias va a ser difícil porque tienne más confianza y llegan arrasando como huracanes, además somos los pequeños de nuestras respectivas familias y eso se nota ¡y mucho! jejeje, por lo que nos va a suponer un esfuerzo, pero, lo conseguiremos!! 😉

  5. Ya te comenté que a mí me parece una idea genial. Además también creo que da intimidad al invitado. Así realmente puede sentirse en su casa.
    Me encantaría aplicarlo en mi casa pero mi “hombre” no tiene asimilada esta costumbre y creo que es una lucha perdida.
    Besitos!

  6. Me encanta la idea, de hecho lo he intentado ya alguna vez pero sera por la falta de costumbre, siempre terminamos subiendo con zapatos.
    Este nuevo curso estoy dispuesta a conseguirlo.
    Yo he puesto unos canastos y un bancoen el garaje para dejar slli los zapatos.
    En el recibidor no he podido, mi marido no es demasiado abierto a nuevas costumbres y jeje
    Besos

    • Bueno Maite, poquito a poco, yo al principio en Suiza me olvidaba, pero terminé haciéndolo inconscientemente, al llegar de nuevo a España me los quitaba en la entrada, pero claro no tenía donde dejarlos y me los llevaba al vestidor, al vestirme por las mañanas terminaba poniéndomelos allí mismo y pisando la casa entera, así que necesariamente había que ponerlo en la entrada. Veremos a ver, pero si tienes que guardarlos al entrar, será más fácil de cumplir, eso seguro! Un abrazo!

  7. En casa de mis padres crecimos con la costumbre de llegar y cambiar los zapatos por zapatillas, por fortuna en casa de mi chico también era así, por lo que en casa los zapatos no pasan del zapatero de la entrada. Incluso si nos dejamos algo y tenemos que volver a entrar nos quitamos los zapatos.
    Es algo que el suelo agradece muchísimo y quien limpia también! Además es tan cómodo. Hace algún tiempo nos planteamos hacerlo con los invitados y compramos zapatillas tipo hotel y por ahora no nos miran raro 😉
    Besitos!

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