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Galletas de avena homemade

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El embarazo para mí es un estado largo y tedioso, me cuesta un montón asimilar mi condición de “horno” puesto que no soy de aquellas denominadas “buenas embarazadas”, no sé si es quejarme de vicio o si por el contrario tengo motivos para hacerlo, el caso es que los tres embarazos que tuve (incluyendo el primero que terminó en un legrado) han sido largos, eternos y cansados, muuuuy cansados.

Primero por las náuseas, esas malditas compañeras que vienen pisando fuerte y que en mis casos decidieron no marcharse por completo. incluso ahora que estoy en la recta final, no termino de estar todo lo bien que me gustaría a nivel estomacal… A eso súmale los ascos, los olores, y una sensación permanente de estar en un barco a la deriva que nunca termina de atracar… Muchas afortunadas se libran llegado el segundo semestre, otras, como es mi caso, lo mejoran pero no se olvidan de él y otras, grandes mujeres dignas de mi admiración, llegan al parto convertidas en la niña del exorcista…a estas heroínas del embarazo les dedico mi más profunda admiración porque  no sé qué hubiese sido de mí alargando este estado inicial durante los 9 meses en semejantes circunstancias.

Pregnancy

Pero las náuseas no son las únicas compañeras de la aventura, luego tienes que someterte a unas cuantas perrerías inevitables como la prueba de la glucosa, los terroríficos consentimientos médicos que firmas para las ecos, las propias ecos y la cara de circunstancia de la radióloga, de nuevo la prueba de la curva larga porque la primera de la diabetes salió positiva, el triple screening, el dolor de espalda, la torpeza al caminar, la falta de aire, ahora también anemia…. en fin, todo para mí son una serie de pasos a dar que al final se compensan con la llegada del precioso tesoro que has estado horneando, pero vaya con el caminito hasta que llegas a abrazarle… (auuuuuch!!)

Y cuando ya estás en el tercer trimestre aguantando estoicamente como campeona todos los achaques  y todas las pruebas habidas y por haber, sin llevarte a la boca un triste bocado de jamón ibérico, ni de sushi, o  lavando con lejía y “estropajo” las frutas y verduras y engullendo filetes como si fueran suelas de zapato para que estén bien hechitos por dentro y habiendo logrado llegar a los 8 meses con la envidiable cifra de 7 kilos extra… ¡ZAS! resulta que en el último mes de golpe y porrón te llevas 3 kilitos extra con los que no contabas….y  el inevitable toque de tu ginecóloga que te advierte de contenerte en el último tramo o las consecuencias serán “nefastas”. Obviamente cada ginecólogo tiene sus pautas y manías, y yo estoy muy contenta con mi ginecóloga, por lo que, obedientemente y sin rechistar, decido cuidarme un poquito más y evitar esas otras cosas que ya podía comer y que ahora, una vez más, vuelven a estar prohibidas.

Por eso, y en vista de mi aburrimiento culinario supino a la hora de no poder comer dulces o chocolates tan codiciados en esta fase del embarazo, decidí buscar una alternativa culinaria que me ayudase a sobrellevar estos antojos que hasta ahora no había tenido por mis ascos y que una vez superados me han hecho sobrepasarme para volver a ser vetados por mi salud física (que no psíquica). De ahí busqué y busqué hasta dar con una receta de galletas súper saludables, las encontré en el blog de La Mangé! aunque yo las adapté a mis preferencias evitando las avellanas y el glaseado para no endulzarlas en exceso. Galletas integrales de avena, manzana y pasas, muy saludables y facilitas de hacer.

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INGREDIENTES
200g de harina integral
200g de copos de avena
185g de manzana
25g de pasas
60g de leche de soja (ya sabéis que yo sin lactosa mejor….)
60g de azúcar (yo azúcar moreno)
60g de aceite de oliva
1 cucharadita de canela

ELABORACIÓN
Trituramos la manzana y las pasas conjuntamente a Velocidad 5-10 durante 5 segundos. A continuación añadimos la leche, azúcar, aceite y mezclamos a velocidad 5 durante 5 segundos.
Al final echamos la harina y la avena y mezclamos a velocidad 3 durante 15 segundos hasta quedar una masa homogénea.

Dejamos reposar la masa cubierta con papel film transparente durante 30 minutos en la nevera.

Precalentamos el horno a 180º  mientras hacemos la forma de las galletas, hacemos bolitas con las manos y las colocamos sobre la bandeja del horno cubierta de papel para hornear. Con una superficie plana (una cuchara) las aplastamos un poquito para que cojan la forma de galleta, pero con cuidado para evitar que se expandan mucho y se acaben pegando unas a otras.

Hornearemos 25 min con calor arriba y abajo.

Y después a disfrutar del resultado con unas galletas más sanas para combatir el exceso de kilos…siempre y cuando ¡consiga moderarme!

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¡Dulces besos y buen fin de semana a todos!

 

2 comentarios en “Galletas de avena homemade

  1. Querida María! Estas guapísima en tus selfies con barrigota! Y la parte en la que hablas de tu embarazo me ha encantado, me siento taaaan identificada! Las galletas tienen una pinta estupenda!

    • jajaaja me alegro de encontrar a alguien que se identifica conmigo! aunque no creas que me alegro de tus achaques eh?? es agotador, y más cuando ves que otros embarazos son tan maravillosos, qué envidia!!

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