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¡Adiós verano, adiós!

Una vez más nos toca decirle adiós al verano, otro que nos echamos a la mochila y que quedará en la memoria, segundo verano que viven las Canicas donde han disfrutado de la playa, su familia, y en el que han ido descubriendo nuevas experiencias y sensaciones.



Nuevos descubrimientos

Es increíble poder vivirlas día a día y ver cómo van cambiando y convirtiéndose en diminutas personitas con sus gustos propios, inquietudes, y cada una de ellas evolucionando de forma diferente, parece mentira que siendo tan pequeñas y llevándose tan poco tiempo tengan, al mismo tiempo, una personalidad tan diferente.



 



Un nuevo curso con nuevas experiencias.

Nuevos acontecimientos llegan para las Canicas que empezarán guardería por primera vez, conocerán nuevas sensaciones y sobre todo comenzarán a ser más partícipes de muchas cosas con su familia mientras van desarrollando sus capacidades. Sin duda momentos mágicos para ellas y, por supuesto, para nosotros los papás. 
A mí ya me maravilla con sólo escucharla pedir “abua” siempre que quiere beber algo, o verla señalar algo que quiere  diciendo “tá?” y me derrito con verla provocándonos para jugar al escondite, a la pelota, o imitándonos haciendo deporte.

Y esto es sólo el principio de muchas de las sorpresas que nos esperan con ella, pese al cansancio y los dolores musculares que el ser papá o mamá implica, a pesar de ello puedo decir bien alto que es una experiencia única de la que estoy disfrutando a tope.



 
 

 Y con todos estos recuerdos y buenos ratos nos despedimos del verano y de la playa hasta el año que viene, con nostalgia por la distancia a la que nos estamos acostumbrando en los últimos meses, pero también la alegría de los reencuentros, que siempre nos dejan un gran sabor de boca.

¡Hasta pronto verano! 

¡Bienvenido Otoño!