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Viaje a Francia: Yvoire

Uno de los lugares que hemos conocido este verano y nos ha encandilado del todo ha sido el pueblecito pesquero de Yvoire. 

Conociendo un poco de Yvoire.

Yvoire se sitúa en la zona francesa del lago Lemán, región del Ródano de los Alpes. Es una ciudad que emana romanticismo desde el mismo momento en que empieza a avistarse desde el “bateau” proveniente del puerto de Nyon, Suiza. Su estilo medieval, inundado por millones de flores de colores la ha convertido en una de las villas francesas declaradas como “Les plus beaux villages de France”.





El cuidado con el que se conserva todo el pueblo le ha llevado a ser galardonado, más de una vez, como uno de los  pueblos mejores conservados. Así mismo, le fue concedido el premio Internacional de Decoración Floral.


Con sólo pasear entre sus callejuelas llenas de luz y color te contagias de su encanto y belleza.

Otro pueblo más que formaría un perfecto escenario de cuento de hadas. Estas regiones a orillas del lago Lemán, siguen una envidiable influencia medieval que te permite ver, sentir y hasta oler los efluvios de una gran época, llena de terribles luchas de poder, sí, pero también llena de autenticidad.
Recomiendo visitar la web de turismo de Yvoire para completar esta información a quién desee conocer más de la historia de este bello lugar.

Qué hacer en Yvoire.

1. Primero de todo para los que no accedan desde la otra orilla, totalmente recomendado dar un paseo en barco por el lago Lemán, es todo un privilegio que todo el mundo disfrutará, sobre todo los más pequeños.




2. Alojarse en el Hotel du Port a orillas del lago Lemán con unas vistas preciosas bien al lago, bien a las preciosas callecitas.
Si no te alojas allí porque vas de pasada, también puedes visitarlo quedándote a comer.



3. Visitar el Château d’Yvoire, puro estilo medieval propio del siglo XIV. Podrás maravillarte con él y con sus alrededores. Podrás conocer más detalles del Château en visit-Yvoire


4. Dar un paseo por sus calles de ensueño y pararte a curiosear en todas esas tiendecitas que no pierden el encanto de los mercadillos franceses, algunas de ellas me trajeron recuerdos de la Provenza.









5. No dejéis de degustar un típico pan de especias, los hay de muchos sabores frutales; pera o naranja, o ¿por qué no los dos?



6. Descansar tomando un refresco o un té con macarons en una de sus idílicas terracitas.


7. Y para rematar la visita no puedes irte a dormir sin haber probado el plato típico manjar fresco y recién pescado del propio lago, un plato de jugosísimos “perches” (nuestra perca en reducido tamaño) que preparan en diferentes estilos, rebozados , a la plancha o cocinados en distintas salsas. Eso sí, siempre acompañados de sus patatas fritas y su ensalada.

Alguna manita que otra se escapaba a repetir más de una vez.





En definitiva, un lugar que recomiendo visitar encarecidamente, en especial si vais en pareja, vosotros aportáis el romanticismo e Yvoire se encarga del escenario perfecto.